Datos
De tres
prisioneros que se hallan en cierta cárcel,
uno tenía visión normal,
el otro tenía un solo ojo,
y el tercero era totalmente ciego.
Los tres
eran de inteligencia por lo menos media.
El carcelero dijo a los prisioneros que de un conjunto de tres sombreros blancos
y dos rojos, eligiría tres de ellos y los colocaría sobre sus
cabezas. Se prohibía a cada uno de ellos que viera el color del sombrero
que tenía sobre su propia cabeza. Se los reunió y el carcelero
ofreció la libertad al prisionero con visión normal si podía
decir de que color era el sombrero que tenía sobre su cabeza. El prisionero
confesó que no podría. Luego el carcelero ofreció la libertad
al prisionero que tenía un solo ojo, a condición de que dijera
cual era el color de su sombrero el prisionero confesó que no podía
decirlo. El carcelero no se molestó en hacer el ofrecimiento al prisionero
ciego, pero a pedido de éste aceptó concederle la misma oportunidad.
El prisionero ciego esbozó entonces una ancha sonrisa y dijo: -No necesito
de mi vista; pues, por lo que mis amigos con los ojos han dicho, veo claramente
que mi sombrero es...